texto ANDREI MALDONADO
"Digger" es la nueva película del cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu ("Amores perros", "Babel", "Biutiful", "21 gramos"), quien esta vez se hace acompañar de Tom Cruise para cerrar lo que parecer ser una trilogía dedicada a la "megalomanía", junto a "Birdman (o la inesperada virtud de la ignorancia)" y "Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades".
Pese al "hate" en redes sociales que ha tenido la película, nos encontramos ante una historia que, más allá de los evidentes valores de producción que contiene, trata algunos de los tópicos más relevantes de la actualidad, entre ellos, el sentimiento de grandeza y superioridad que poseen los grandes empresarios, responsables de marcar la agenda mundial.
Digger Rockwell representa al típico empresario capaz de vender una selva completa con tal de enriquecerse. De la mano del personaje principal se encuentra la parodia del ya paródico presidente actual de los Estados Unidos, intepretado genialmente por John Goodman. Ahí vemos también el papel que juega la nación más poderosa del mundo en los acontecimientos globales.
Pero la crítica que hace el guion de Iñárritu, coescrito junto a Sabina Berman, no es unilateral: en un poderoso monólogo, Digger demuestra que aun las personas que pugnan por un mundo más amigable con el medio ambiente no están dispuestas a privarse de los lujos como los vehículos, aviones, aparatos electrónicos y la IA, que, irónicamente, causan lo que tanto denuncian.
El giro de tuerca -y que quizá es el argumento que usan algunas personas para tachar la cinta de "ininteligible"- es que la farsa queda al descubierto al mostrarnos que los hechos en cuestión forman parte de una obra de teatro. Pero eso no es todo -y aquí viene el spoiler- es que tales hechos ocurrieron de verdad y lo que vemos se desarrolla en un futuro postapocalíptico, "post-Digger".
Tal vez ahí radica el riesgo y la genialidad de la película, pues pudiendo ser directamente ambientada en un futuro distópico, Iñárritu elige mostrarnos a unos actores montando una obra de teatro, demostrando que aun en los peores escenarios el arte puede ser el único vehículo para sobrevivir a la tragedia, y la farsa, el mejor método para realizar una catársis social.
Anticipándonos a lo que decidirá la Academia, podemos vaticinar que "Digger" seguro lleva la mano levantada para ser nominada al Oscar en múltiples categorías, pues su diseño de producción, vestuario, diseño de arte, peinados, banda sonora, diseño sonoro y efectos especiales son sinnigual, sin dejar de mencionar el guion, la dirección y las actuaciones de Cruise y Goodman.
Curiosamente, la película cuestiona el manejo premeditado que se le da al algoritmo en redes sociales, ese que oculta de los ojos de la sociedad lo que los que tienen el poder no quieren que se sepa, y es ese mismo algoritmo, el que hoy juega a tachar la película de una obra sin sentido, sin que sepamos realmente qué intereses se están gestando detrás del "hate" aparentemente orgánico.

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